Usar el iPhone o iPad para seguir recetas o ver vídeos mientras cocinas es muy práctico, pero la electrónica y la salsa de tomate no se llevan bien. Tres trucos sencillos te ahorrarán disgustos.
Así la pantalla no se apaga mientras tienes las manos sucias. Vuelve a poner un tiempo (1-2 min) al terminar para ahorrar batería y seguridad.
Una bolsa de congelación transparente y hermética protege de salpicaduras, harina, aceite y dedos pegajosos. La pantalla táctil funciona a través del plástico. No es para sumergirlo, pero para cocinar es más que suficiente.
Para leer cómodo sin ensuciar nada:
Con estos tres pasos: pantalla fija, dispositivo protegido y buena visibilidad, cocinar con iOS es un placer.