El iPhone y el iPod Touch tienen un sensor de movimiento que permite agitar el dispositivo para mezclar música (Shake to Shuffle). Es genial, salvo cuando corres o caminas: el movimiento hace que las canciones salten aleatoriamente.
Tras seleccionar la música, pulsa el botón de reposo/encendido (arriba) para apagar la pantalla y bloquear el dispositivo. Esto impide que el sensor detecte movimiento y salte pistas.
La función es muy sensible: incluso caminar con el iPhone en el bolsillo puede causar saltos constantes (se oye un timbre breve antes del cambio). Desactivarla por completo soluciona el problema; el botón de bloqueo sirve como solución temporal.