El Terminal por defecto (texto negro sobre blanco) es funcional pero aburrido. macOS incluye temas, pero personalizarlo tú mismo mejora no solo la estética sino la legibilidad y productividad en la línea de comandos.
ls mejoradoEdita ~/.bash_profile (o .bashrc):
export PS1="\[\033[36m\]\u\[\033[m\]@\[\033[32m\]\h:\[\033[33;1m\]\w\[\033[m\]\$ "
export CLICOLOR=1
export LSCOLORS=ExFxBxDxCxegedabagacad
alias ls='ls -GFh'
PS1: prompt con color (usuario@host:directorio $).CLICOLOR y LSCOLORS: activan y definen colores en ls.alias ls: -G color, -h tamaños legibles, -F indicadores (/, *, @).Guarda (Ctrl+O, Enter) y sal (Ctrl+X). Abre nueva ventana y prueba ls.
Terminal → Preferencias → Perfiles → pestaña Texto → marca Usar negrita y Usar colores brillantes para texto en negrita. Directorios y ejecutables aparecen en negrita y más brillantes, fáciles de distinguir.
En la misma pestaña Texto, ajusta cada color ANSI si el contraste con tu fondo no es bueno (ej. gris en vez de negro puro).
Pestaña Ventana → Color y efectos: opacidad ~80%, desenfoque 100% para efecto translúcido suave. Opcional: añade imagen de fondo (oscura para temas oscuros, clara para claros).
O crea el tuyo propio ajustando colores y fuentes en Preferencias.
Resultado: un Terminal bonito, legible y adaptado a tu flujo de trabajo.