Aunque técnicamente cualquiera puede instalar la beta de iOS 9 sin ser desarrollador (usando un IPSW e iTunes), no se recomienda para usuarios habituales: es software temprano, con bugs, peor rendimiento y experiencia áspera. Lo sensato es esperar al programa Beta Público de Apple (más pulido) o a la versión final en otoño.
Riesgos: pérdida de datos, bloqueos, apps rotas, seguridad reducida. Si no eres desarrollador, espera. La beta pública llegará semanas después y será más estable.