El apellido de soltera es el apellido que una mujer tiene al nacer (el de su padre) y que suele cambiar al casarse adoptando el del esposo. En muchos países anglo‑sajones y latinoamericanos, la mujer tiene tres nombres: nombre, segundo nombre y apellido de soltera (ej. María Elena López). Tras casarse, puede convertirse en María Elena García.
Este dato se usa a menudo como pregunta de seguridad para recuperar contraseñas o verificar identidad en bancos, operadores y servicios online.