Una secadora que requiere golpes en la puerta o presión adicional para arrancar indica un problema en el interruptor de seguridad de la puerta o en el mecanismo de cierre. Con el tiempo, el interruptor se desgasta o el pestillo se desalinea.
1. Desconecte la secadora de la corriente.
2. Localice el interruptor de puerta (generalmente en el marco frontal).
3. Con un multímetro en modo continuidad, pruebe el interruptor: debe tener continuidad cuando la puerta está cerrada (pulsador presionado) y abrirse al abrir la puerta.
4. Inspeccione el pestillo: debe moverse libremente y hacer clic audible.
5. Revise las bisagras y ajuste si la puerta no cierra herméticamente.
El interruptor de puerta es una pieza económica (generalmente $10-$25) y fácil de reemplazar: dos tornillos y dos cables. Si el pestillo está roto, reemplácelo también. Asegúrese de obtener el número de modelo completo (etiqueta dentro del marco de la puerta) para pedir la pieza correcta.
Si el interruptor y el pestillo están en buen estado pero la secadora sigue sin arrancar, el problema puede estar en el motor, la placa de control o el temporizador. En ese caso, se requiere diagnóstico con equipos especializados.